Archive | enero, 2014

Ayúdame a ganar un iPad Air

25 Ene

Una de las claves para gestionar mis estudios -y mi trabajo- ha sido el establecer métricas. La primera y más básica de todas es la de saber cuanto tiempo efectivo de estudio dedico a lo largo de un determinado periodo de tiempo. Resalto lo de efectivo porque muchas veces he visto a gente decir que “se pasan todo el día en la biblioteca”, como si eso fuera equivalente a que “se estudia mucho”. Pero lo cierto es que “estar en la biblioteca” y “estar estudiando” no siempre es lo mismo.

En mi caso, por ejemplo, puedo llegar a la biblioteca a eso de las 9.30 de la mañana. Pero después hay que encontrar sitio y desplegar los apuntes. En época de exámenes no es extraño que simplemente el hecho de “sentarse” te pueda llevar diez o quince minutos. Del mismo modo, cada hora y media o dos horas continuadas de estudio es recomendable hacer un descanso. A veces, me conecto a internet. Otras voy al bar a tomar un café y un bocadillo… Si voy acompañado, es fácil que los quince o veinte minutos planeados para “el descanso” se alarguen un poco más. Del mismo modo, cuando se acerca la hora de volver a casa -por ejemplo a las 14h-, es probable que, si he acabado un problema a las 13:45 no empiece el siguiente -para no dejarlo colgado- con lo que, de nuevo, se pierde un cuarto de hora de lo que tenía previsto estudiar…

Por tanto, para mí es esencial utilizar algún tipo de herramienta para controlar el tiempo que dedico al estudio. Mi herramienta preferida es Toggl.com (invitación); es sencilla pero muy completa. Básicamente, cuando empiezas a trabajar en algo, anotas el nombre de la tarea y pulsas el botón “Start”. Cuando la finalizas, pulsas “Stop” y se registra el intervalo de tiempo transcurrido. Puedes agrupar las tareas por “proyectos” o bien etiquetarlas para mayor flexibilidad.

Toggl

Aunque es una herramienta basada en web, dispone de modo offline para poder utilizarla cuando no dispones de conexión (aunque en este caso yo suelo utilizar Kapow). Además del modo timer, dispone de un modo de entrada de tareas manual, por lo que puedes anotar tareas aunque no hayas estado utilizando Toggl para controlarlas.

Los datos en bruto no sirven de nada si no se analizan. Pero también aquí Toggl proporciona un sistema de informes en los que puedes listar las tareas por periodo de tiempo (la última semana, el último mes), por proyecto, por etiquetas, etc… Estos informes semanales me permiten evaluar el tiempo semanal que dedico a la asignatura. Si a medida que la fecha del examen se acerca el tiempo que dedico a estudiar no aumenta, seguramente no me estoy preparando lo suficiente y voy a tener problemas 😉

Toggl-Report

Este tipo de registro del tiempo efectivo también permite hacer previsiones de cara a las matriculaciones de otros años. Una pregunta habitual cuando se empieza en la UNED es “¿de cuántas asignaturas matricularse?”. La respuesta adecuada depende de las obligaciones de cada uno, por supuesto. Pero para no repetir errores, lo ideal es utilizar una herramienta de este tipo para llevar un registro del tiempo dedicado al estudio.

Es muy fácil pensar que “voy a dedicar dos horas de estudio cada día” y después, entre que “hoy he tenido un mal día en el trabajo”, “la niña no me ha dejado dormir”, “hoy tengo que ir a comprar/hacer la colada”, “hoy juega [equipo favorito] en la tele”, etc…, te plantas a un mes del examen y no has abierto un libro.

En cualquier caso, al entrar hoy ha registrar los intervalos de estudio he visto que los chicos de Toggl sortean un iPad Air. Así que si te registras, a través del enlace de invitación de esta entrada, entraré en el sorteo de un iPad Air.

El sorto es el día 14 de Febrero, así que ya estaré libre de exámenes y sería una estupenda recompensa a tanto estudio 🙂

Date de alta en Toggl y ayúdame a ganar un iPad Air

Suerte con los exámenes

23 Ene

Buena suete

Aunque tarde, aprovecho para desearos suerte en este nuevo periodo de exámenes. Este curso he estado centrado en actualizar los apuntes directamente en GitHub, así que no me he prodigado demasiado por el blog.

La primera prueba presencial del examen de Física de Fluidos tuvo lugar el lunes -hoy es jueves- así que espero que fuera bien a todos los que se presentaron. Yo he llegado un poco justo de tiempo y me presentaré el día 3 de Febrero, en la segunda prueba presencial.

Dado que el curso pasado me funcionó tan bien, este año he vuelto a intentar resolver los exámenes por mi cuenta. Sin embargo, me encontré con un problema: desde la web de la asignatura sólo se facilitaban cinco exámenes, de hace muuuchos años (1995, 1997 y alguno del 2004). Aunque el modelo de examen y el tipo de problema no parece haber cambiado demasiado. Además, dado que la licenciatura se está extinguiendo, no creo que los cambien ya. Sin embargo, no tenía demasiadas “muestras” de las que extraer valiosas lecciones, determinar problemas tipo y cosas por el estilo.

En un primer momento estuve mirando los problemas resueltos del libro de teoría, el Landau, pero parecían ajustarse al tipo de problema o cuestiones que aparecen en los exámenes.

Buscando problemas resueltos de forma desesperada, descubrí en la carpeta donde guardo el material de la asignatura  una carpeta con el críptico nombre de “Problemas resueltos” 😦 Resulta que, la primera vez que me matriculé de la asignatura bajé todo el material disponible en la web de la asignatura, lo organicé en carpetas, etc…

Facepalm!

Facepalm!

Un par de cosas -además de mi mala memoria- han jugado en mi contra. Por un lado, bajé los apuntes hace un par de cursos, la primera vez que me matriculé de Fluidos. Después me he dedicado a las asignaturas de segundo que se extinguían, así que “olvidé” de los recursos que había descargado. Por otro lado, en su día estuve haciendo los “test de autoevaluación” y recuerdo que pensé que no se correspondía con el temario actual porque diversas preguntas involucraban el número Mach, que no aparecía en el libro hasta mucho después. Así, de un plumazo, descarté la utilidad de esos “problemas resueltos”.

Así ha pasado el tiempo hasta que, llevado por el apremio de encontrar problemas resueltos he vuelto a dar con esos apuntes.

A mi favor tengo que decir que algunos de los problemas los he conseguido solucionar picando piedra, a base de probar una y otra vez. Pero también es cierto que he perdido mucho tiempo -y me he frustrado incontables veces- después de tanto intentar e intentar un problema…

Ahora estoy haciendo problemas a marchas forzadas, aprovechando el tiempo de cara a poder presentarme con ciertas garantías al examen de la segunda semana.

El tiempo pasa rápido y tengo otras obligaciones que me restan tiempo para los estudios, pero… así es la vida del estudiante de la UNED 😉

En cualquier caso, ¡suerte a todos con los exámenes!